El turismo deportivo en República Dominicana ha emergido con fuerza como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria turística nacional, consolidando al país como un destino competitivo en el Caribe para eventos de alto nivel y experiencias activas. Impulsado por inversiones millonarias destinadas a la promoción y organización de competencias internacionales, desde los torneos de golf como el Corales Puntacana Championship hasta circuitos de tenis en Cap Cana y actividades triatléticas, el Gobierno y el sector privado buscan atraer a visitantes que combinan deporte, ocio y vacaciones en lugares como Punta Cana y sus alrededores.
República Dominicana no solo es un paraíso de sol y playa, nuestro turismo abraza diversas vertientes como salud, rendimiento y estilo de vida activo.
En particular, la zona de Punta Cana y Cap Cana destaca por su capacidad de albergar eventos deportivos de talla mundial, gracias a su infraestructura moderna, clima privilegiado y una oferta de servicios que va más allá de la competencia en sí, incluyendo transporte, alojamiento y entrenamiento especializado para atletas y equipos.
Este dinamismo ha generado un impacto directo en el mercado inmobiliario, atrayendo a inversores y compradores interesados en propiedades que no solo funcionan como residencias o casas de vacaciones, sino también como activos vinculados al turismo deportivo y estilo de vida saludable. De esta forma, la demanda de bienes raíces en destinos deportivos de República Dominicana refleja una tendencia global donde vivir cerca de espacios que favorecen el deporte y el bienestar se convierte en un valor diferencial para residentes y visitantes por igual.


El turismo deportivo se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento a nivel mundial. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), este mercado representa cerca del 10 por ciento del gasto turístico global, estima la Organización Mundial de Turismo (OMT).
El turismo deportivo se ha convertido en una ventana estratégica para quienes buscan adquirir una segunda vivienda en destinos como Punta Cana, donde la actividad deportiva convive de forma natural con la calidad de vida. La celebración constante de torneos, competencias y eventos internacionales impulsa estancias más largas y visitas recurrentes, lo que incrementa el atractivo de contar con una propiedad propia en el destino. Para el comprador, esto significa no solo disfrutar de un espacio personal durante eventos deportivos o temporadas vacacionales, sino también invertir en un activo con alto potencial de valorización y demanda de alquiler, especialmente entre viajeros que priorizan un estilo de vida activo y saludable.